

NUESTRA SEÑORA DE LA VICTORIA
Nirgua ubicada en una zona montañosa, donde su exquisito y fresco clima representa uno de los principales atractivos, debido a que está situado a 1000 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con una superficie de 2.274 Km2 y una población estimada de 46.751 habitantes. Lugar propicio para el desarrollo del agroturismo. y el turismo histórico, ya que allí se encuentran las Ruinas de San Vicente, la hermosa población de Hato Viejo, el Parque Embalse de Cabuy y el moderno Crossódromo.
ESCUDO NIRGUA


Un Pueblo una Montaña y Yo
Instado por las ansias subí a la cumbre
Cuando a la noche hurtan su dimensión de aurora
Sentía bajo mis plantas que la tierra era más tierra
Sentía sobre mi frente que el sol era más sol
Tentado por la cima ascendí a la montaña
Admire la acuarela silvestre de mi tierra
Y me dije mil veces:
¡que heredad mas hermosa podrá aspirar
un hijo que ver donde nació!
Bordee el Buría el hurtado raudal
Que un día lejano humedeció mi piel se
escurre débil sin penachos de espuma
que parece cual sierpe reptar
Tetas ciclópeas si acaso no volviera a subir tu alto pezón
esculpí un nombre en tus piedras
Nuestra Señora del Prado de Talavera De Nivar, mi tierra, mi tierra…
Tragando las distancias me vine pensativo
Hilvanando recuerdos traviesos de ayer
Recordé aquel robusto Miguel que entre las minas
Con saudades de vida exclamo:
¡Libertad!
Nirgua
Capital del Municipio Nirgua, con las parroquias Salón y Temerla
La zona de Nirgua constituía un punto de relevante importancia dentro de la geografía de los siglos XVI y XVII: era un enlace entre El Tocuyo, Nueva Segovia de Barquisimeto y otras poblaciones del centro como Nueva Valencia del Rey, San Sebastián de los Reyes y Santiago de León de Caracas. Nueva Segovia de Barquisimeto ocupaba un extenso territorio con una superficie aproximada de 1.272 leguas cuadradas, que paulatinamente se desmembraron para constituir nuevos pueblos: Carora (1.572), al Oeste, se muda de la quebrada Las Guardias a la de la Mosquera; Quíbor (1.602); Nirgua (1.628); Araure (1.680), y San Felipe (1.731), que fija el límite Este de Barquisimeto en la quebrada Guararute.
Por ello, la sublevación indígena que se sucede a comienzos del siglo XVII constituyó un motivo de preocupación para las autoridades y hasta para el rey; este alzamiento de los indios obstaculizaba la normal explotación de las minas de oro y cobre que desde hacía ya algún tiempo se venía realizando con el mayor éxito; los grupos de indios nirvas y jiraharas asaltaban y robaban a los agricultores, ganaderos y mineros de los contornos e impedían el traslado de los minerales preciosos, lo cual causaba serios descalabros a las finanzas, tanto particulares como de la Corona.
El Rey carecía de fondos disponibles para esta eventualidad, por lo cual se recurrió a la Composición de Encomiendas en toda la región de El Tocuyo; a los encomenderos les quedaban 2 alternativas: hacer oposición a la medida real, solicitando se les dejara disfrutar de la encomienda a cambio de suministrar gente, dinero y armas para ir a Nirgua a las labores de pacificación, o en caso contrario, aceptar el despojo de la encomienda, aun cuando hubiesen pagado todos sus derechos; en este caso, la Corona entregaba aquélla a un nuevo encomendero, favoreciéndose con el pago de nuevos derechos.
El caso de Nirgua trajo entre los colonos un gran descontento, pues las drásticas medidas económicas para salvar las minas de Buría causaron gran malestar entre los vecinos.Muchos problemas se suscitaron antes de consolidar la fundación de la ciudad de Nirgua: El gobernador Juan de Villegas, tratando de erradicar la costumbre de los alemanes llegados con los Welser, de emprender expediciones hacia tierras muy lejanas, desatendiendo el asentamiento en zonas más accesibles y cercanas, resolvió enviar en 1.551 a Damián del Barrio, uno de los fundadores de El Tocuyo, para que recorriera la región de Nirgua con el fin de establecer allí un poblado; éste descubrió las famosas minas de oro de Buría y fundó allí el Real de San Felipe de Buría, pero la insurrección del Negro Miguel obligó a los mineros a retirarse hacia Barquisimeto, perdiéndose el recuerdo de las minas.
En 1.554 el gobernador Alonso Arias de Villasinda envió al capitán Diego Montes a repoblar la zona, y éste fundó una ciudad que denominó Las Palmas, pero los indios lo obligaron a abandonarla.
Un nuevo intento del gobernador Arias de Villasinda se materializó en el envío de Diego Paradas, quien fundó una ciudad llamada Nirgua, pero enseguida se vio atacado por los indios y tuvo que emprender la retirada.
Juan de Villegas funda la ciudad de Nueva Segovia en 1.552 en las Vegas de Buría, en sitio cercano a la confluencia de los ríos Buría y Barquisimeto o Turbio; trasladada la Nueva Segovia primero al valle de las Damas, en 1.562 y luego a la altiplanicie del río Barquisimeto, en 1.563, hubo varios ensayos para repoblar la región de Buría.
Diego Romero había fundado Villa Rica, en 1.557, por encargo del gobernador interino Gutierre de la Peña. Esta villa existió hasta 1.568 y quedó establecida en el propio Real de las Minas de oro; como no había espacio para su desarrollo, fue trasladada a la parte superior del río Nirva o Nirgua y se llamó Nueva Jerez; los indios quemaron y arrasaron este pueblo hacia finales del siglo XVI; desaparecida la Nueva Jerez los indios nirvas y jiraharas atacaron repetidamente el Real de Minas, el cual estaba defendido por soldados, mientras los negros esclavos trabajaban en su explotación.
El capitán Juan Bautista Veintemilla conquistó a su costa la provincia de Nirgua y pobló el fuerte que se llamó San Juan de Nirgua; el capitán Alonso Sánchez de Oviedo entró muchas veces a la provincia de Nirgua, para castigar a los indios jiraharas, quienes atacaban a todos aquellos que se aventuraban a transitar el camino entre Nueva Segovia, Nueva Valencia del Rey y Santiago de León de Caracas, bajando de la serranía de Nirgua para atropellar a los viajeros; el capitán barquisimetano Pedro del Castillo, en 1.602, ejerce el cargo de Justicia Mayor de la Villa de Londres o Real de San Felipe de Londres, fundada hacía poco tiempo en la misma región Buría-Nirgua; el gobernador Sancho de Alquiza se interesó por reanudar la explotación de las minas de oro de Buría, para lo cual designó al capitán Garci González de Silva a fin de que sometiera a los indios y estableciera un poblado y el 25 de septiembre de 1.609 fundó a Santa Ana de Alquiza, conocida como el Real de Santa Ana; sin embargo, continuaron los ataques de los indios y en 2 oportunidades se enfrentaron a los hombres que, bajo el mando de Garci González de Silva, trasladaban oro de las minas hacia Caracas; después de encarnizadas luchas.
El capitán Juan de Meneses y Padilla logra, el 25 de enero de 1.628, fundar la villa de Nuestra Señora de la Victoria del Prado de Talavera, que con el tiempo vuelve a retomar su antiguo nombre indígena de Nirgua y que marca el final de los ataques Aborígenes, pues ya para ese momento las minas habían sido abandonadas; los indios aprovecharon el retiro de los españoles para tapar las bocas de la mina con el desvío de las aguas del río, logrando crear un gran pozo, disimulando así las entradas de la misma.
Fue región de cultivo de tabaco durante el siglo XVII.
En 1.732 se entregaron allí más de 160 de los alzados en la rebelión de Andresote.
En la obra de José Luis de Cisneros (1.764) se dice que Nirgua tiene en su jurisdicción, seis valles: Morón, Alpargatón, Urama, Cabría, Taría y Canoabo y que es famosa por el café que se cultiva y sale de contrabando hacia el Caribe.
En la visita del obispo Mariano Martí (1.773) aparece que la Vicaría de Nirgua estaba compuesta por la parroquia matriz de la ciudad y las parroquias de Montalbán, Canoabo, Urama, Cabría y Taría.
La región de Nirgua fue y sigue siendo una zona minera y agrícola de importancia: yacimientos de oro, cobre, azufre, carbón y feldespato se encuentran en la zona; sus tierras son aptas para el cultivo del tabaco.
Desde principios del siglo XVIII se cultivó añil en forma clandestina que se comercializaba hacia Curazao.
En julio de 1.811 fue tomada por los insurrectos de Valencia, opuestos a la Independencia y recuperada por tropas de Francisco de Miranda.
Terminada la Guerra Federal, Juan Crisóstomo Falcón ratificó en Nirgua el Tratado de Coche (28-05-1.863).
En 1.872 fue apresado Matías Salazar en las montañas cercanas, antes de su ejecución; ese año llegó la imprenta y se publicó La Luz; le seguirían El Trabajo (1.890); El Boletín Comercial (1.895) y El Síndico (1.898).
En 1.873 durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco se comenzó la carretera a Valencia terminada en 1.877 por Julián Churión, iniciándose la de San Felipe.
Los medios impresos en Nirgua:
En 1.872 se publica La Luz.
En 1.890 se publica El Trabajo.
En 1.895 sale el Boletín Comercial.
En 1.896 se publica El Trabajo.
En 1.897 aparece La Moral Política (órgano del Partido Liberal Nacionalista).
En 1.898 aparece El Síndico.
Este desarrollo del periodismo en estos años, se dio junto con la creación de instituciones que impulsaron las actividades culturales.
En 1.882 se instaló el telégrafo.
Durante la Revolución Liberal-Restauradora tuvo lugar allí el 2 de septiembre de 1.899 el sitio y batalla de Nirgua en el cual las tropas de Cipriano Castro derrotaron a las de Rosendo Medina.
Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, el distrito Nirgua perteneció en varias ocasiones al estado Carabobo, en las reestructuraciones político-territoriales que crearon y desintegraron los Grandes Estados Norte de Occidente, Lara y Carabobo.
Nacieron en Nirgua el militar Rafael Alvarado Franco, el empresario agroindustrial José Rafael Ricart, el abogado Jesús Arocha Moreno y los autores de la letra del Himno al árbol, Alfredo Pietri Daudet y Miguel Ángel Granado, respectivamente.
Fue capellán de la ciudad el sacerdote y prócer de la Independencia Santiago de Zuloaga y Honramuno y el prelado Marcos Sergio Godoy residió allí como Marcos Sergio Godoy Ochoa.
Nirgua por su cercanía con ciudades como Valencia y Barquisimeto constituye un núcleo comercial de particular interés.
Radiodifusora: Radio Horizonte.
Centros de primera enseñanza, ciclo básico y diversificado.
Centro de Administración y Comercio “Heriberto Núñez O”.
Sitios de interés: la catedral, la casa del padre Olivera, ruinas del fuerte San Juan en San Vicente, balneario fluvial La Toma, Cerro Azul de Tucuragua, petroglifos del Picacho, cueva del Negro Miguel, ruinas de la misión de Nuestra Señora del Carmen.
Município NIRGUA
Capital: Nirgua
HABITANTES 2008 INE – CNE 63.006
HIMNO AL ARBOL
(CORO)
AL ARBOL, DEBEMOS
SOLICITO AMOR;
JAMAS OLVIDEMOS
QUE ES OBRA DE DIOS. (Bis)
I
EL ARBOL DA SOMBRA
COMO EL CIELO FE;
CON FLORES ALFOMBRA
SU SÓLIDO PIE.
II
SUS RAMAS FRONDOSAS
AQUI EXTENDERA
Y FLORES Y FRUTOS
A TODOS DARA. (CORO)
III
EL ES TAN FECUNDO,
RICO SIN IGUAL,
QUE SIN EL, EL MUNDO
SERIA UN ERIAL.
IV
NO TENDRIA PALACIOS
EL HOMBRE, NI HOGAR,
NI AVES LOS ESPACIOS,
NI VELAS EL MAR. (CORO)
V
NI SANTUARIO DIGNO
PARA LA ORACION,
NI EL AUGUSTO SIGNO
DE LA REDENCION.
VI
NO EXISTIRI AN FLORES,
NI INCIENSO, NI UNCION,
NI SUAVES OLORES
QUE OFRENDAR A DIOS (CORO)
Música: MIGUEL A. GRANADO
Letra: ALFREDO PIETRI
Rebelión del Negro Miguel (Miguel, El Negro) (Negro Miguel) 1.553
En 1.553 estalló en las minas de Buría y su región, la primera rebelión de negros que registra la historia de Venezuela, acaudillada por el Negro Miguel.
En tiempos del gobernador Juan de Villegas Maldonado, a mediados del siglo XVI, se intensifica la necesidad de adquirir mano de obra esclava, pues Damián del Barrio descubre una importante veta de oro en las márgenes del río Buría.
Dice el hermano Nectario María: “...En el lugar de la quebrada llamada Resbaladera existen tierras de aluvión aurífero; y como estaba a unas siete leguas del lugar donde Villegas fundara la ciudad (Nueva Segovia de Barquisimeto), como afirma una declaración, deducimos que fue allí donde se explotaron las primeras minas de Buría en la segunda mitad del año 1.552, y asimismo donde tuvo lugar la sublevación del Negro Miguel. El Real de las minas de Buría, como así se llamaba, poco más o menos al año de la fundación de Nueva Segovia, formaba ya un verdadero pueblo, con buen número de casas y con una población de más de doscientos vecinos...”
El descubrimiento de estas minas causó una gran conmoción entre la población de la ciudad de El Tocuyo (fundada en 1.545) pues así resurgió en sus mentes la idea del antiguo y fabuloso Dorado.
Muchos de los vecinos se organizaron y llevaron sus esclavos, mineros o agricultores, hacia la nueva veta de oro que prometía ser muy rica.
A fines de 1.552 son trasladados allí 80 esclavos negros a fin de dedicarlos al laboreo de las minas, surgiendo así el Real de Minas de San Felipe de Buría.
Entre esos esclavos había uno, oriundo de San Juan de Puerto Rico, que se distinguía por su rebeldía y valor, el Negro Miguel, quien era propiedad de Pedro del Barrio, hijo de Damián del Barrio.
Con un grupo de sus compañeros, Miguel huyó a las montañas a comienzos de 1553 y se las ingenió para asaltar luego el Real de Minas, matando a varios mineros en medio de la oscuridad de la noche.
Desde entonces el Negro Miguel se hizo fuerte en las montañas y su fama crecía día a día: con unas cuantas docenas de indios y negros levantiscos formó un cumbe rodeado de fuertes empalizadas, que pasó a considerar la capital de su reino, pues él mismo se nombró rey y a su mujer, Guiomar, la hizo coronar como reina.
También tenía un pequeño hijo a quien todos reconocían como el príncipe heredero.
Nombró obispo a uno de sus compañeros y formaron una comunidad a imitación de los pueblos de españoles, con sus autoridades y empleados.
El Negro Miguel y sus seguidores se transformaron en un azote para la región y su presencia trastornaba las tareas de explotación de las minas.
En una oportunidad atacó la recién fundada ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, pero sus pobladores, capitaneados por Diego García de Paredes y Diego Fernández de Serpa, junto con un grupo armado que llegó como refuerzo de la ciudad de El Tocuyo, dirigido por Diego de Losada y Diego de Ortega, defendieron a Barquisimeto matando al Negro Miguel y dispersando al grupo de asaltantes, que se vieron perseguidos y nuevamente reducidos a la esclavitud.
El testimonio del capitán Diego de Ortega, uno de los jefes de las fuerzas de El Tocuyo, quien afirma que fue García de Paredes el que mató al rey Miguel, parece tener la mayor credibilidad, por haber sido Ortega testigo de aquellos sucesos.
FUENTE LAS NARANJAS


Presa CABUY (Ing. Hipolito Kwiers R.)
BIBLIOGRAFÍA:
ANDUEZA A., HERNÁN Distrito Nirgua, Estado Yaracuy: situación actual y posibilidades de desarrollo Barquisimeto: FUDECO, 1.978
Montalbán 1.788: documentos sobre reducción de indios y nombramientos de jueces de los pueblos de la provincia de Nirgua y otros San Felipe: Gobernación del Estado Yaracuy, 1.978
ORTEGA PADILLA, ARMANDO y LEOPOLDO OJEDA TORRES Nirgua en la dimensión de su pasado San Carlos: Imprenta Oficial, 1.970
AGUDO FREITES, RAÚL Miguel de Buría Caracas: Alfadil Ediciones, 1991
NECTARIO MARÍA, HERMANO Historia de la fundación de la ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto2ª ed. Madrid: Imprenta de Juan Bravo, 1.968
MIGUEL MUÑOZ DE SAN PEDRO El gobernador y maestre de campo Diego García de Paredes, fundador de Trujillo de Venezuela Madrid: Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo, 1957
PÉREZ MORALES, JESÚS El Negro Miguel, el esclavo rey Caracas: Talleres de Estampados Sardá, 1956
PÉREZ VILA, MANUEL El rebelde Negro Miguel: primer grito contra la esclavitud en Venezuela Barcelona, España: Mario González, (1.981)