

Escudo del Municipio Veroes


El Municipio Veroes fue creado de acuerdo a la División Político Territorial de 1993, siendo su capital Farriar, se le asigna la Parroquia El Guayabo, su Capital Aldea Casimiro Vásquez, según Gaceta Oficial del Estado Yaracuy N° 1.892 de fecha 05 de noviembre de 1.993.
Su territorio perteneció al Municipio San Felipe.
Se comunica por la Autopista “Dr. Rafael Caldera” con San Felipe y por la antigua carretera Panamericana con San Felipe y Morón.
San Felipe. San Felipe 1789 – San Felipe 08-011855
Su madre, Antonia Veroes o Berois, descendiente de negros africanos, lo confió al cuidado de Agustín Rafael Álvarez de Lugo, abogado, político y justicia mayor de Coronel del Ejército Libertador, intervino como soldado y oficial en la Guerra de Independencia de Colombia, Perú y Venezuela.
Veroes pudo asistir junto a los hijos de Álvarez de Lugo a la escuela elemental de los padres dominicos y adquirir conocimientos que luego le serían útiles en la carrera de las armas.
Se dice tradicionalmente que el 19 de abril de 1.810, Veroes abofeteó al hijo del alférez real que, a las puertas de la iglesia, en San Felipe, le increpó para que se quitara las botas, el traje y la capa que llevaba, pues este tipo de vestimenta sólo podían lucirla los blancos pertenecientes a la nobleza; el incidente le obligó a huir de la ciudad y refugiarse en El Tocuyo.
El 1 de mayo de 1.810 se alistó como soldado del Ejército republicano en la Campaña de Coro al mando del marqués del Toro; combatió en las acciones de Pedregal, Sabaneta de Carapa, Cañizos, San Antonio y Chivacoa; el 1 de junio es ascendido a cabo y el 7 de noviembre a sargento.
Participó en la Guerra a Muerte y tomó parte en los combates de Los Taguanes el 31 de julio de 1.813, Bárbula el 30 de septiembre y en Las Trincheras el 3 de octubre de 1.813; donde derrotaron a las tropas de Domingo de Monteverde; el 29 de agosto de ese mismo año, alcanzó la condición de oficial al ser ascendido a subteniente.
Hasta junio de 1.814 luchó al mando de Luciano D’Elhuyar en el sitio de Puerto Cabello; el 14 de marzo de ese año le otorgaron el grado de teniente. Derrotada la República, emigró a oriente donde participó en la batalla de Aragua de Barcelona el 17 de agosto de 1.814 y en las acciones de Los Colorados y Urica junto a los generales José Félix Ribas y José Francisco Bermúdez.
Cae prisionero el 15 de febrero de 1.815 y permanece recluido en los presidios de Puerto Cabello y Cartagena de Indias hasta el 29 de noviembre de 1.818, cuando logra escapar en una goleta inglesa; después de vagar por las islas del Caribe, llega a Río Hacha en mayo de 1.820 y se incorpora a la división del coronel Mariano Montilla, con quien interviene en varias acciones de guerra. Participa en el sitio y toma de Cartagena en 1.821 y en la pacificación de Santa Marta en 1.823.
Transferido al Perú el 1 de julio de 1.824, tomó parte en el sitio y rendición de El Callao a las órdenes del general Bartolomé Salom (1.825-1.826). Para entonces había obtenido ya el ascenso a teniente coronel.
El 24 de julio de 1.826, el Libertador le otorgó el despacho de coronel graduado.
Disuelta la Gran Colombia, retornó a su ciudad natal donde el gobierno le concedió licencia con reconocimiento de sus Grados militares, y allí residió hasta su muerte.
Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 16 de diciembre de 1.942.
Origenes de la formación de Farriar.
En 1.728 se instalo en San Felipe la Compañía Guipuzcoana, que tenia el monopolio comercial que era privativo de España.
La compañía combatió severamente el contrabando que desde varias décadas atrás se llevaba a cabo con Curazao, intercambiando cacao y tabaco por productos manufacturados europeos, lo que origino que algunos esclavos se convirtieran en cimarrones o porque no se adaptaban a vivir bajo la tutela de su propietario, huían definitivamente a las montañas formando los llamados “cumbes”, donde habitaban en chozas alejadas de la acción de amos y autoridades.
En algunos casos estos cumbes fueron el origen de pueblos que se formaron a todo lo ancho de la geografía del país. La rebeldía de los esclavos se manifestó en nuestra región con los acontecimientos, que sin pretensión independentista lograron marcar nuestra historia, como la sucedida en 1.731, cuando estalló en la región, la rebelión de negros, acaudillada por Andrés López del Rosario.
Especial atención requiere la “Rebelión de Andresote” (Andrés López del Rosario), en los valles del Valle Yaracuy y tierras que se extienden hasta Tucacas buscando una salida al mar, donde los esclavos de las haciendas cacaoteras y la masa de negros libres vivían en franca rebeldía, identificados con “las partidas armadas que acaudillaba el zambo Andrés López del Rosario.
En septiembre de 1.731, ya la gobernación de Venezuela estaba conmovida por la acción de Andresote. Rebelión que quedo plasmada en el Archivo General de India en Sevilla, España, en el Expediente sobre el Fuerte de Tucacas y la Compañía Voluntarios de San Felipe, Signatura Santo Domingo.
La atención de las autoridades coloniales se concentra en el Valle del Yaracuy, debido a que Andresote o “Andreote”, se había incorporado a los negros cimarrones, apoyados por la población de Morón, Alpargatón, Sanchón, Urama y Taría tenían su campo de armas en aquella importante región.
Los criollos controlaban gran parte del comercio de negros con las Antillas, siendo importante su participación en el tráfico intercolonial.
Los reyes españoles tuvieron gran cuidado en legislar con un criterio de estratificación social que no permitiera ciertas mezclas étnicas, las cuales podrían resultar perjudiciales a la buena marcha de sus provincias de ultramar.
Sin embargo, la legislación fue una, y la realidad americana otra.
Desde muy lejanos tiempos el mestizaje tomó auge en la medida en que los blancos, indios y negros se mezclaban, acelerando un proceso que dio por resultado una base piramidal de amplios componentes pardos.
Asimismo, grupos de mulatos y negros libres se juntaban, formando las llamadas “rochelas”.
Los repartimientos de negros, que era el sitio de la hacienda donde tenían sus chozas o bohíos, llegaron a formar con el tiempo importantes núcleos poblacionales.
Los pueblos eminentemente negros se formaron en las zonas costeras y bajas, donde proliferó el cultivo del cacao y se requirió la concentración de mano de obra negra, por ser fuerte y adaptable a las tierras cálidas.
Podemos apreciar que fue antiguamente una ruta de paso entre diversas regiones; su ubicación dentro de un valle, fertilizado por las aguas navegables del río Tocuyo que desemboca en el Golfo Triste, cerca del río Aroa y el río Yaracuy que también eran navegables,.
Detallemos la comunicación por el Ferrocarril Bolívar y fluvial en el siguiente mapa:
La navegabilidad de los rios Tocuyo, Aroa y Yaracuy, fue confirmada por José Rafael Ricart, al fundar en 1.893 la Compañía Francesa para la Canalización y Navegación del río Yaracuy y en 1.897, con un gasto de más de 100.000 pesos oro, logró la canalización del río en una distancia de 80 kilómetros.
Esta empresa construyó carreteras y talleres, así como un pequeño astillero y adquirió los vapores que habrían de sustituir a las viejas lanchas de remo y canalete, diseñándose además tranvías de vapor para enlazar el río con la localidad de San Felipe y otros centros productores de la zona.
También logró en un trecho de 130 kilómetros, desde su desembocadura, la navegación del río Tocuyo, para el fomento de la agricultura en las márgenes del mismo.
Entre 1.882 y 1.892, se celebraron contratos para el establecimiento de las siguientes vías férreas comerciales: Barquisimeto-La Luz, con empalme con la ruta Tucacas-Aroa (1.881). En 1.891 el presidente de la República Raimundo Andueza Palacio inaugura el ramal El Hacha - Barquisimeto, que enlaza con el tramo Aroa - Tucacas del ferrocarril Bolívar.
Todavía podemos apreciar en Farriar los restos de una vieja estación del ferrocarril. A la cual no se le ha prestado atención de restauración por parte de la Alcaldía menos por ningún gobernante regional o nacional.
Município VEROES
Capital: Farriar
N° de Habitantes: 12.520 Habitantes